Amada hermana y amiga queridas lectoras y lectores. Que la Soberana Gracia de Nuestro Gran Dios y Señor Jesucristo sea con sus vidas.
Es un honor y privilegio servir al Señor a traves de la Enseñanza y la oracion. Quiero que hagamos una pausa en esta semana para orar. Orar por nuestras familias, orar por nuestros hogares, orar por nuestros ministerios, orar por nuestros trabajos, orar por nuestros amigos y amigas, orar por nuestras necesidades.
Orar para que Dios perdone nuestras faltas y fallas y orar por nuestra restauracion y restitucion.
Oremos La Palabra de Dios. Oremos el Salmos 23 mientras lo leemos.
Jehová es mi pastor
Salmo de David.
23 Jehová es mi pastor; nada me faltará.
2 En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
3 Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
4 Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tu vara y tu cayado me infundirán aliento.
5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
6 Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Al publicar cada estudio oro por ustedes, pero esta semana decido orar por ustedes de manera especial y por la obra que Dios pone en mi corazon y en mis manos hacer. Oro por mis amigas y hermanas, por todas mis lectoras y lectores.
Oración de protección y libertad
Puede hacerla en voz alta con fe:
“Padre Celestial, en el nombre poderoso de Jesús,
me presento delante de Ti con un corazón humilde.
Renuncio a toda influencia contraria a Tu voluntad,
sea visible o invisible, emocional o espiritual.
Rechazo toda confusión, toda opresión y todo engaño.
Declaro que mi vida, mi mente, mi cuerpo y mis relaciones
pertenecen a Cristo.
Señor, limpia todo ambiente a mi alrededor,
quita toda influencia que no provenga de Ti,
y establece Tu paz, Tu orden y Tu verdad.
Cubro mi vida con la sangre de Jesús
y declaro que ningún mal prevalecerá contra mí,
porque mayor es el que está en mí que el que está en el mundo (1 Juan 4:4).
Espíritu Santo, lléname, guíame y fortalece mi mente.
Dame discernimiento y dominio propio.
Librame de la potestad de las tinieblas.
Declaro libertad, paz y victoria en Cristo Jesús.
En el Nombre de Jesus pido estas cosas.
Amén.”
Fielmente,
Evelyn Calcaño Cepeda
Consultora y Gestora Educativa, M. Ed.
Consejera Biblica Certificada

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